La magia del contacto con Luis Arráez frotando la varita
En una época que los promedios ofensivos se encuentran en un histórico descenso, el venezolano Luis Arráez inicia la temporada con un primer mes donde batea para .438. Estando en el contexto donde lograr hits en tres de cada diez turnos toma mayor seriedad a causa de la escasez, aparece el bateador zurdo de los Marlins superando a cada lanzador que se le cruza por enfrente.
¿La magia de poner la pelota en juego reapareciendo en un mundo dominado por los jonrones? Las cosas no pueden resumirse así para el nativo de San Felipe, pues no sólo pone la bola en juego y espera crear situaciones como nos enseñaron en pequeñas ligas; en lugar de eso, tiene en la cabeza la manera idónea de alcanzar el éxito.
Arráez no sólo fue el líder de imparables en las Grandes Ligas durante abril, más bien fue el quinto hombre calificado con mayor promedio de batazos en forma de líneas conectadas detrás de un sólido 29.8 por ciento. Y como acertadamente sí nos dicen en nuestros primeros años, la consagración del bateador llega con swings hacia arriba, en este caso, líneas como la llave de los buenos resultados.
De los 32 incogibles del segunda base en el primer mes, 19 fueron luego de una línea. En busca de conseguir este escalón, existe un trabajo a fondo que muestra en mayor medida la labor del venezolano en el cajón para bateadores.


Los comentarios están cerrados.