Deporte

¿Qué herencia tuvo Eva Brito de su padre?

Mismo sueño, mismo escenario, pero desde el otro lado de la historia.

En los Juegos Panamericanos Santo Domingo 2003, Eva Brito era apenas una niña de ocho años, mirando desde la grada cómo su padre se colgaba una medalla. Hoy, más de dos décadas después, se prepara para subirse en ese mismo escenario con un objetivo claro: que ahora sea él quien observe, quien aplauda, quien viva desde afuera lo que ella sintió entonces.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *