Tras el sangriento operativo, la ira toma la calle en una favela de Rio
Un niño sostiene un cartel que dice: «Los niños deben poder jugar, la favela quiere vivir en paz». Su camiseta está manchada de pintura roja, un recordatorio de la sangre derramada durante la operación policial más letal de la historia de Brasil.
Como él, cientos de personas protestaron el viernes, vestidas de blanco, por las calles de Vila Cruzeiro, una de las favelas de Rio de Janeiro donde tres días atrás tuvo lugar la intervención que dejó más de 120 muertos.

